Solo en la habitación. Dos tocadiscos capaces de exprimir el sonido de cualquier objeto y un montón de ritmos para explorar. Nadie mira, es momento de perder la vergüenza y sentir la libertad de ser uno mismo. Dejar de tener los pies en el suelo … o mejor aún! hacerlo tambalearse con nuestros pasos. Devenir todo aquello que anhelamos y disfrutar de lo que nos es prohibido cuando nos miran. Rallar discos de vinilo, romperlos y hacerlos volar, hundir el somier de la cama, cantar a pleno pulmón y bailar hasta la extenuación. Más ritmo, más acción, más emoción …  Más de todo! E-e-esto es ba-ba-bo-back 2 Classiiiics!