Tres carácteres sensibles y caóticos peregrinan circularmente en una pista de Circo eterna y Universal.

Las emociones y el delirio por compartir son el impulso de este curioso viaje en el que cada uno de ellos consigue convencer al otro de aquello que ni él mismo sabe.

Y es que Flou Papagayo no se puede saber, porque solo se siente.