La música empieza. Las ruedas de la bicicleta se elevan del suelo, hacia el cielo. Con ellas todas las miradas, pequeñas y grandes, de todos los colores, que compartirán durante 40 minutos la ilusión de un mundo al revés, la risa y la tensión, la magia del circo. Una bicicleta artística, bailarina, portor de piruetas y acrobacias, y un artista, portor de sonrisas alrededor del mundo. Todo será posible: póngase cómodos, disfruta del espectáculo, y prepárese para formar parte.